La desocupación trepó al 11,5% en el Gran Rosario y al 8,6% en el Gran Santa Fe. El ministro Roald Báscolo alertó sobre caídas de puestos en la industria, el comercio y la construcción.
Báscolo: "La industria cae, la construcción no se recupera y el comercio sufre las consecuencias de la no recuperación del mercado interno".
La suba de la desocupación encendió las alarmas sobre el mercado de trabajo en la provincia de Santa Fe. De acuerdo con las cifras del INDEC para el segundo trimestre de 2026, el desempleo alcanzó el 8,6% en el Gran Santa Fe -superando la media nacional del 7,9%-, en tanto que en el Gran Rosario escaló al 11,5%, transformándose en la marca más elevada entre los 31 aglomerados urbanos del país.
El diagnóstico del Ministerio de Trabajo
El ministro de Trabajo santafesino, Roald Báscolo, explicó que el deterioro laboral afecta de lleno a la industria, la construcción y el comercio, sectores que agrupan a más del 60% del empleo provincial.
Respecto a la industria, el funcionario advirtió que es el rubro más perjudicado tras acumular tres años seguidos de retroceso, con severos impactos en ramas como línea blanca, textiles, calzado y cuero. A su vez, remarcó la discrepancia entre el repunte de ciertas actividades primarias y la creación real de fuentes laborales: "Cuando se habla del crecimiento del PBI por la agroindustria o la producción petrolera, no son los sectores que más empleo generan", argumentó Báscolo, marcando que solo Neuquén y Río Negro crecieron de la mano de Vaca Muerta, mientras que Santa Fe registra una caída de empleo privado cercana al 3%.
Parálisis en la construcción y retracción comercial
En relación con los demás pilares productivos, el panorama detallado por la cartera laboral provincial presenta los siguientes ejes:
Construcción: Afectada severamente por la paralización casi total de la obra pública nacional y una marcada desaceleración de la inversión privada, pese a los esfuerzos provinciales por sostener la actividad.
Comercio: Tras resistir la baja de ventas durante un período sin recortar personal, en 2026 comenzó a registrar pérdidas de puestos de trabajo debido al debilitamiento del mercado interno y la pérdida del poder adquisitivo.
Finanzas y consumo: Se observa un incremento en la morosidad de créditos personales y de pequeñas y medianas empresas con entidades bancarias y financieras.
De la competencia importada al desplome del mercado interno
Báscolo indicó que las preocupaciones del sector empresarial mutaron: si bien inicialmente el eje estaba puesto en la apertura de importaciones, hoy la prioridad es la falta de consumo. "No hay ventas porque la calle está dura", sintetizó el ministro.
Finalmente, el titular de la cartera laboral expuso una paradoja en el suministro de servicios energéticos, señalando que mientras a nivel nacional se destacan récords de exportación de gas y energía, existen industrias santafesinas que operan a media marcha o permanecen paralizadas ante la falta de provisión de gas.
Fuente: Aire de Santa Fe




