El cambio de escenario financiero del país y una serie de variables políticas, entre ellas la tensión con Nación, retrasaron el plan. Unidos encamina la reforma constitucional con un PJ dispuesto a acordar y poco margen para que se filtre el espíritu libertario.
Santa Fe posterga el endeudamiento para obras.
El gobierno de Santa Fe aplazó la emisión de títulos de deuda en el exterior. Volverá a monitorear el mercado de capitales a principios de septiembre, una vez que haya finalizado el receso de verano en el gobierno de Estados Unidos, a donde el gobernador Maximiliano Pullaro y el ministro de Economía Pablo Olivares viajaron hace dos semanas para interesar inversores y traerse un panorama de primera mano.
La apuesta inicial del Ministerio de Economía era colocar la deuda autorizada por la Legislatura (1.000 millones de dólares como máximo) en la última quincena de julio. Si bien al mes le queda una semana, el cambio de escenario financiero del país y una serie de variables políticas retrasaron el plan.
Una de ellas es que con el riesgo país entre los 750 y 720 puntos, la tasa de interés no iba a ser menor de 9,25%. “Córdoba pagó a fin de junio 9,75%. La tomó porque tenía que cubrir vencimientos de deuda de unos 700 millones y no quiso arriesgarse. Santa Fe no tiene ese apuro y los fondos para mantener la obra pública que está en marcha los tenemos asegurados; por eso siempre se dijo que el crédito a tomar era para obra nueva”, confirmó una fuente de Economía.
Ciudad de Buenos Aires, que con Santa Fe comparte el podio de las mejores calificaciones de riesgo, postergó la emisión de deuda para después del 7 de septiembre, con la hipótesis de que un triunfo de la alianza entre LLA-PRO sobre el peronismo bonaerense mejorará las expectativas sobre el gobierno, las elecciones nacionales de octubre y la economía.
Santa Fe tiene otra barrera por delante. El gobierno nacional aprobó pero todavía no autorizó la toma de crédito, que es imprescindible. En total hay 1.225 millones en espera: los 1.000 millones para infraestructura a tomar en el mercado de capitales y dos préstamos del CAF, uno de 150 millones para la reparación y ampliación de los accesos a los puertos del Gran Rosario y otro de 75 millones para la infraestructura de los Juegos Odesur. Este último lleva muchos meses de espera y obligó a que la Provincia iniciara las obras con recursos propios para terminar antes de la apertura del encuentro.
La demora del gobierno nacional no está relacionada a la conveniencia ni la capacidad de Santa Fe para tomar crédito. De hecho, no pasaron desapercibidas las recientes declaraciones en Radio Dos del economista Jorge Simón. El ex secretario de Ingresos Públicos de la Provincia respaldó la búsqueda de financiamiento. “Lo veo bien. Están tomando 1.000 millones, se retiran de la banca comercial privada para buscar en el exterior. En el gobierno de Omar Perotti lo hubiéramos querido hacer pero no se pudo por la pandemia y la falta de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional”.
La firma final para que una provincia pueda hacerse del crédito es un acto arbitrario, que depende de la voluntad del gobierno de turno. En este caso las relaciones entre Nación y las provincias no pasan por su mejor momento.
Los gobernadores no peronistas exigen rediscutir los términos de una alianza no escrita a la que ellos aportaron a cambio de nada o casi nada, anteponiendo una mirada de las circunstancias y conveniencias políticas antes que beneficios concretos. Pullaro entre ellos.
En ese contexto, ir a los apurones a pedir la autorización para emitir deuda hubiera sido la excusa para que Nación exigiera bajar alguno de los reclamos que Santa Fe tiene en pie. Esencialmente son tres. La deuda previsional que Nación no paga, el reclamo por la falta de mantenimiento de las rutas nacionales (que Pullaro expone con llamativos carteles en los costados) o la posición de Santa Fe en el Congreso, junto al resto de las jurisdicciones, para distribuir los fondos de Aportes del Tesoro Nacional y parte del impuesto a los combustibles que hoy se los queda la Casa Rosada.
Fuente: Rosario3





