El gobernador expresó que “hay un Estado determinado en perseguir a la violencia y al crimen organizado. Tras recibir una nueva amenaza contra su familia, el mandatario afirmó que “lo que más les molesta es que mantenemos a los delincuentes en pabellones de alto perfil".
Pullaro: “Vamos a seguir adelante contra los delincuentes; no nos van a amedrentar”.
El gobernador de la provincia, Maximiliano Pullaro, ratificó este lunes “el rumbo de seguir peleando contra la delincuencia en la ciudad de Rosario y en la provincia de Santa Fe”. Lo hizo minutos después de que se conociera que había recibido una nueva intimidación contra su familia.
“Lamentablemente ya estoy casi acostumbrado desde que comenzó nuestra gestión” dijo el mandatario, quien reafirmó la decisión de “seguir por el mismo camino”, y se refirió a la medida de “mantener a los detenidos que cometen delitos desde la cárcel en pabellones de alto perfil, que creo que es lo que más les molesta”.
La amenaza -que llegó a la oficina de Migraciones- “es contra mi familia y es algo subjetivo sobre la donación de órganos, es muy feo. Pero lo ratifico: vamos a seguir adelante, no nos van a amedrentar. Vamos a seguir trabajando. El Ministerio de Seguridad está muy compacto, muy sólido”, aseguró Pullaro, quien recordó que “el fin de semana también se intentó amenazar al ministro (de Seguridad, Pablo) Cococcioni con una bomba molotov que se tiró sobre un colectivo que estaba circulando en la ciudad”.
“No nos van a amedrentar, no nos van a detener -insistió el gobernador-, vamos a seguir adelante. El Estado está funcionando, no solo la Policía que está saliendo la calle, que está haciendo identificaciones, sigo personalmente el secuestro de armas de fuego en la ciudad de Rosario, y es muy importante”, aseguró.
En ese sentido, dijo que “tenemos que seguir ordenando la Policía de la Provincia, tenemos que seguir articulando con la Justicia, y vamos a trabajar fuertemente para bajar los niveles de violencia en la ciudad, y los violentos van a saber que cada vez la van a pasar peor, porque acá no solo hay un gobierno, hay un Estado que tiene la determinación de perseguir a la violencia y al crimen organizado”, concluyó.
Maximiliano Pullaro, flamante gobernador de la provincia de Santa Fe, fue víctima de dos amenazas de muerte a mediados de diciembre pasado, luego de que él mismo ordenara la “restitución de los pabellones de alto perfil para jefes narcos y sicarios” en la Unidad Penitenciaria 11 de Piñero y la suspensión del ingreso de alimentos a las cárceles por parte de familiares.
Tras esas violentas advertencias, y para preservar la seguridad de su familia, el mandatario provincial sacó a su esposa y sus dos hijos de la ciudad de Rosario, el epicentro de la violencia narco.
"No los voy a exponer ni arriesgar"
Consultado sobre las cosas que había dejado de hacer desde que conduce a la provincia santafesina, el gobernador Pullaro aseguró que su vida cotidiana no sufrió demasiados cambios sustanciales.
A pesar de la responsabilidad que conlleva su cargo, señaló que continúa participando de comidas con amigos y también tiene tiempo para hacer deporte. Sin embargo, las amenazas recibidas a mediados de diciembre encendieron las alarmas y él puso manos a la obra para cuidar a sus familiares más cercanos.





