La actividad comercial de pequeñas y medianas empresas retrocedió un 0,6% interanual en marzo. El informe de CAME destaca una fuerte baja en rubros como Perfumería y Bazar, mientras que Farmacia y Ferretería lograron mostrar signos de resiliencia.
Las ventas minoristas pyme bajaron 0,6% interanual en marzo.
El comercio minorista pyme registró una nueva contracción durante el mes de marzo, con una caída del 0,6% en la comparación interanual y un leve descenso del 0,4% respecto a febrero. El escenario actual, marcado por la pérdida de poder adquisitivo y el incremento de los costos operativos, ha derivado en un clima de marcada cautela dentro del sector privado.
Desempeño sectorial y brechas de consumo
El relevamiento arrojó resultados dispares, con cinco de los siete rubros analizados en terreno negativo. Los sectores más afectados fueron Perfumería (-9,8%) y Bazar y decoración (-8,3%), seguidos por Alimentos y bebidas, que cedió un 0,9%.
En la vereda opuesta, los rubros vinculados a necesidades básicas o mantenimiento mostraron indicadores positivos: Ferretería y materiales de construcción creció un 2%, mientras que Farmacia marcó un alza del 1,1%. Si bien el inicio del ciclo lectivo dinamizó ciertos consumos específicos, no fue suficiente para revertir la tendencia general a la baja.
Expectativas e inversión
La mirada de los empresarios sobre el resto del año refleja un horizonte de incertidumbre. El 48% de los consultados prevé que se mantendrán los niveles actuales de actividad, mientras que un 39,7% mantiene una expectativa de mejora.
Sin embargo, la disposición para realizar nuevas inversiones es baja: el 59,1% de los comerciantes califica el contexto presente como no apto para desembolsos, frente a solo un 13,1% que ve una oportunidad de negocio. La alta dependencia del financiamiento bancario sigue siendo uno de los principales obstáculos para la expansión del sector.
Nueva metodología: el foco en el e-commerce
En este informe, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) inauguró un seguimiento específico sobre el comercio electrónico bajo lineamientos de la OCDE. Esta metodología permite desglosar el desempeño de los locales con operatividad mixta, considerando como "venta electrónica" toda transacción cuyo pedido se realice por medios digitales, independientemente de la forma de pago o entrega, para medir con mayor precisión el impacto de la transformación digital en las pymes argentinas.





