El informe semestral del CMMyC prevé un septiembre con lluvias normales, pero alerta por precipitaciones abundantes y tormentas severas hacia la primavera y el verano. Señalan un 100% de probabilidad de que "El Niño" sea fuerte.

El mapa muestra la evolución prevista de las precipitaciones para octubre y noviembre, con una tendencia hacia mayores registros en buena parte de la provincia de Santa Fe.

   El Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMyC SAT) difundió su Informe Semestral de Perspectivas Meteorológicas, con un análisis de las condiciones registradas durante agosto y una proyección para el período comprendido entre septiembre de 2026 y marzo de 2027.

   El documento pone especial atención en la evolución del fenómeno “El Niño” y anticipa un escenario que podría estar marcado por precipitaciones excesivas y una mayor frecuencia de tormentas fuertes o severas durante la primavera y el verano próximos.

Agosto: más lluvias y el mes más frío desde 2013

   De acuerdo con el informe, el comportamiento de las precipitaciones durante agosto se presentó de manera similar a lo previsto, aunque la franja con mayores excesos se desplazó algo hacia el sudoeste y adquirió una disposición más vertical.

   Como referencia, la ciudad capital de la provincia acumuló 112,5 milímetros, más del triple de la media histórica para agosto. Además, registró 12 días con precipitaciones, la mayor cantidad de jornadas lluviosas para ese mes desde 2013.

   El análisis también incorporó las lluvias registradas durante la tarde y noche del 31 de julio. Esos acumulados habían sido excluidos deliberadamente del informe anterior debido a que, por el horario en que se produjeron, podían distorsionar las estadísticas correspondientes a julio. Al incorporarlos al análisis de agosto, las anomalías observadas se ajustan todavía mejor a lo previsto.

   En cuanto a las temperaturas, inicialmente se esperaban valores medios algo superiores a los históricos. Sin embargo, la cantidad de jornadas lluviosas permitió que las mínimas medias se ubicaran por encima de los registros históricos, mientras que las máximas quedaron por debajo.

   Como consecuencia, la temperatura media mensual terminó por debajo de lo habitual y, en la ciudad tomada como referencia, agosto de 2026 fue el más frío desde 2013.

Septiembre y octubre, con precipitaciones dentro de lo normal

   Para los próximos 30 días, el informe prevé para septiembre un leve déficit de precipitaciones en todo el territorio provincial, con una situación algo más marcada en el departamento San Javier y el sur de Vera y General Obligado.

   El escenario estaría relacionado con un enfriamiento del océano Atlántico frente a las costas de Uruguay y el sur de Brasil, condición que amortiguaría parcialmente los efectos de “El Niño” sobre la región.

   Sin embargo, al analizar los acumulados previstos entre el 2 de septiembre y el 2 de octubre, las precipitaciones se ubicarían aproximadamente dentro de los valores normales. Esto significa que, aun con acumulados cercanos a lo habitual, las lluvias podrían concentrarse en pocos días.

   En cuanto a las temperaturas medias, se esperan registros dentro de los valores normales en gran parte de la provincia, aunque el norte podría presentar valores levemente inferiores a los históricos.

   Para octubre también se proyecta un leve déficit de precipitaciones en la mayor parte del territorio provincial. A partir de allí, el panorama comienza a cambiar.

El Niño podría potenciar las lluvias desde la primavera

   El informe observa que, posteriormente, la anomalía positiva de precipitaciones aumentaría y se generalizaría en la provincia. Este escenario coincidiría con el fortalecimiento de los efectos de “El Niño” en la región y con un nuevo calentamiento del océano Atlántico.

   El CMMyC advierte que la respuesta de la región a las variaciones del Atlántico puede ser rápida, por lo que será necesario prestar atención a posibles cambios en las condiciones meteorológicas durante los próximos meses.

   El escenario también se encuentra en línea con el fenómeno ENSO, declarado en fase “El Niño” por la NOAA. Según los organismos internacionales que realizan su seguimiento, existe un 98% de probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte y un 2% de que sea fuerte, lo que representa un 100% de probabilidades de que durante el verano y el otoño presente una intensidad fuerte o muy fuerte.

   En ese contexto, el informe considera esperables lluvias muy abundantes durante ese período. A esto podrían sumarse aportes eventuales provenientes del océano Atlántico, capaces de generar excesos puntuales de precipitación.

   La combinación de ambos factores podría potenciar los efectos de “El Niño”, al favorecer un verdadero canal de ingreso de humedad precipitable desde ambos océanos. Esta situación también favorecería la formación de tormentas fuertes y severas con mayor frecuencia, al menos hasta el otoño.

Posibles períodos de lluvias persistentes

   Otro de los escenarios contemplados corresponde a la aparición de situaciones de bloqueo atmosférico, capaces de generar sistemas estacionarios.

   Según la posición que adopten los centros de alta y baja presión en la región, estos bloqueos podrían provocar períodos con lluvias persistentes o, por el contrario, lapsos de ausencia de precipitaciones.

   El comportamiento previsto también genera atención sobre los recursos hídricos. Considerando las lluvias proyectadas en el noreste del país y en los cauces que aportan al río Paraná, el informe señala que este curso de agua podría presentar una tendencia a crecidas importantes desde la primavera.

   A su vez, todos los cursos de agua de la provincia tendrían una tendencia a mantener niveles elevados durante los próximos meses.

Temperaturas normales hasta diciembre y más bajas desde enero

   En relación con las temperaturas del aire, las perspectivas indican valores medios dentro de los parámetros normales hasta diciembre.

   A partir de enero, en cambio, aparecen valores medios por debajo de las temperaturas históricas. El escenario se relacionaría con un posible incremento en la cantidad de jornadas con abundante nubosidad y con el aumento de las precipitaciones previsto para ese período.

   De esta manera, el informe semestral del CMMyC plantea un escenario que requiere seguimiento durante los próximos meses, particularmente ante la posibilidad de lluvias abundantes, tormentas fuertes o severas y niveles elevados en los principales cursos de agua de Santa Fe.