Después de las elecciones, YPF aumentó sus combustibles y se acercó a Shell, que ya había actualizado los costos. En Sastre, el precio de la premium pasó a valer casi $400 mientra que Diesel V-Power sale $445,4 por litro.
Naftas: cuánto cuesta llenar el tanque del auto y cómo gastar menos.
Pocas horas después de las elecciones generales, las empresas YPF aumentó los precios de los combustibles en sus estaciones de servicio. La petrolera de bandera nacional subió el valor de sus productos un 3 por ciento en promedio y de esta manera se acercó a Shell y Axion Energy que ya habían actualizado los costos la semana anterior.
En la ciduad de Sastre, el aumento es de unos diez pesos con relación al valor que tenía la nafta y el gasoil previo a la suba. De esta manera, por litro, la Súper de la petrolera holandesa quedó en $327,5; la V-Power en $398,4 mientras que Evolux Diesel pasó a costar $380,8 y la Diesel V-Power en lo surtidores vale $445,4.
Cuánto cuesta llenar el tanque de un auto en octubre de 2023
Si nos basamos en los modelos más vendidos de la Argentina en la actualidad, podemos calcular que, por ejemplo, llenar el tanque de combustible de un Fiat Cronos (es el sedán fabricado en Córdoba) cuesta $15.720 si se carga la nafta más accesible. Si se carga premium, esa cifra asciende a $19.123. Su tanque es de 48 litros.
El segundo vehículo más demandado del mercado local, la Toyota Hilux, equipa motores gasoleros y requieren el diésel de mayor calidad. Teniendo en cuenta que en su tanque entran hasta 80 litros, la recarga puede demandar $35.600. El cálculo vale también para la Volkswagen Amarok y la Ford Ranger, que tienen la misma capacidad en sus tanques.
Considerando el valor de la nafta menos costosa, otras cuentas que se pueden sacar en base a la capacidad de sus tanques son: llenar con V-power el de un Volkswagen T-Cross o un Renault Sandero vale $19.920 (ambos tienen 50 litros); el de un Volkswagen Gol, $21.912 (55 litros) y el de un Ford Ka, $20.318 (51 litros de premium).
Cómo gastar menos combustible
Conducir suavemente. Es el consejo más importante. Cualquier auto y en cualquier condición eleva el consumo de combustible al acelerar y frenar bruscamente. Para evitarlo, es fundamental manejar a velocidades constantes todo lo que se pueda y subir de cambio cuando el motor gire entre 2.000 y 3.000 rpm, excepto en condiciones de sobrepaso (en esa situación, es indispensable el rebaje).
Administrar el uso del aire acondicionado. El consumo de combustible sube hasta un 10 por ciento cuando el aire está prendido sin necesidad. En ciudad, dentro de lo posible, se aconseja apagarlo y circular con la ventanilla baja para ventilar el habitáculo. En ruta, la ecuación cambia: lo que te ahorrás por no prender el aire lo gastás por tener la ventanilla baja, ya que a velocidades elevadas empeora la aerodinámica (el viento entra y hace fuerza en contra) y el motor debe hacer más esfuerzo. Para desempañar los vidrios también es clave su utilización.
Cargar únicamente lo necesario. El auto necesitará más combustible cuanto más peso en equipaje y ocupantes tenga que mover, ya que tendrá que trabajar más el motor. Dos autos iguales, en el mismo camino y en las mismas condiciones, pero con peso desparejo gastarán distinto. Otro punto clave: en lo posible, no llevar objetos en el portaequipaje porque, además de sumar peso, altera la aerodinámica.
Mantener el auto en buen estado. Realizar los servicios programados en tiempo y forma, tener el auto balanceado y alineado, y no circular con piezas mecánicas rotas o desgastadas es fundamental para que el motor no gaste de más, además de generar seguridad.
Ponerle a los neumáticos la presión adecuada. Los especialistas dicen que el 20 por ciento del gasto de combustible es provocado por la resistencia a la rodadura de los neumáticos. Es fundamental inflarlos con las libras que indica el fabricante (en el manual del auto lo dice y, generalmente, también en las puertas) para distintas condiciones, ya que no se requiere la misma presión en ciudad, en ruta o en el off-road.
Fuente: ECOS365