Lo anticipó el director de Caza Tormentas del Sur, Oscar Monjelat que pronosticó un invierno muy seco. El meteorólogo no descartó nevadas en la región. “La bajante del río Paraná ya no aporta la humedad que impedía la formación de copos de nieve”, indicó.

“Se esperan olas de frio polar muy intensas hasta agosto”.

   Tras el arribo de una nueva ola polar, el frío intenso en el inicio del invierno barrió a través de un sistema frontal todo el centro y norte del país y dejó su marca en su paso por la región con bajísimas temperaturas y sensaciones térmicas con varios grados bajo cero.

   En junio las irrupciones de aire frío se han vuelto más frecuentes e intensas y continuará al menos hasta agosto. Así lo advirtieron desde Caza Tormentas del Sur. “Este tiempo está dentro de lo que nosotros preveíamos en otoño y habíamos dicho que estábamos viendo cierta información que no iba a hacer tan benigno como lo informaba nuestro organismo nacional (SMN). Simplemente porque seguimos toda la información de donde realmente viene el frio a nuestra región, que es de la alta meseta antártica,” señaló el meteorólogo aeronáutico Oscar Monjelat en diálogo con el programa “Viva la Mañana” (RadioGuía FM 104.9).

   El especialista se refirió a los datos aportados por la estación rusa Vostok, ubicada en el polo norte, que registró temperaturas por debajo de los 70 grados bajo cero. “Todo ese aire frío se derrama, cruza los mares que rodean la Antártida, llegan primeramente a Australia y luego a esta región. Esta circulación de aire frio va hacer muy frecuentemente durante todo este invierno, por lo que se esperan ingreso de olas de frio polar muy intensas, por lo menos hasta fines de agosto”, explicó y confirmó que las bajas temperaturas continuarán al menos hasta el domingo.

   En su pronóstico extendido, Monjelat indicó que se prevé para la semana que viene jornadas con térmicas más agradables pero advirtió que después del 9 de julio se aguarda otro ingreso de ola polar “sin atajos” para la zona.

   “Es simplemente un recupero de los ciclos que siempre ha cumplido nuestro planeta, ya que todo en la tierra es cíclico. Lo que está pasando es que retornamos a un ciclo frio”, afirmó y aseguró que año tras año el invierno en el hemisferio norte sigue siendo cada vez más crudo. “En nuestra región, las temperaturas están comenzando a hacer nuevamente bien fría. Nos ayuda en nuestro hemisferio, que tenemos una cobertura de mares mucho más amplias que en el hemisferio norte y esto atempera bastante los cambios de temperatura. Pero cuando la trayectoria del aire es directamente polar, que tiene muy poca modificación entre que se desplaza de la Antártida a nuestro continente, sucede que las temperaturas caen abruptamente. Este invierno será mucho más frio y vamos a tener mucho más nevadas todavía en lo que resta del invierno y alguna otra región, que no es muy frecuente que vea copitos de nieve, también este invierno va a sorprender a aquellas zonas planas”, reveló.

   Consultado de la posibilidad que se vuelva a repetir aquella copiosa nevada del 1 de agosto de 2011 sobre la cabecera departamental, el director del grupo de vigilancia meteorológica no lo descartó y se ilusionó con que el fenómeno se repita en lugares pocos probables. “Lamentablemente, ahora tenemos una ventaja para esa situación. La terrible bajante del río Paraná ha dejado de aportar la humedad que impedía que se formaran copos de nieve sobre nuestra zona. Al tener aire seco sobre nuestra región y muy frio que ingresa del sur, cuando hay situaciones de mucha nubosidad va a dar lugar a que caigan copos de nieve intactos”, detalló.

   Para esta época del año, se prevén lluvias inferiores a las normales en la provincial y las presunciones encendieron las alarmas por la histórica bajante del Paraná, cuyo registro actual se acerca al peor promedio mensual en más de medio siglo. “El invierno nuestro, estadísticamente, es seco. Lamentablemente, con el poco recupero de humedad, vamos a tener un invierno duro y con muy poca agua”, advirtió.

   Según estimó, las precipitaciones podrían normalizarse recién en octubre. “A partir de ese mes vamos a tener un recupero y para diciembre y enero tendríamos que estar dentro de las lluvias normales para la región”, señaló.