Un periodista pellegrinense relató en primera persona su experiencia en el recital del “Indio” Solari en Olavarría. “Los organizadores sabían que estaba ingresando más gente y no les importó”, afirmó Cristián Airola. Nunca le pidieron la entrada.

   El periodista y conductor de Canal 4 Carlos Pellegrini, Cristián Airola estuvo en el que podría haber sido el último recital del Indio Solari en la ciudad bonaerense de Olavarría y contó cómo vivió su vivencia en la trágica misa ricotera, que terminó con dos personas fallecidas y decenas en el hospital.

   Lo que para la gran mayoría fue una fiesta, para el especialista pellegrinense en deportes fue la peor de sus experiencias. “A diferencia de otras oportunidades, esta vez fuimos en una combi. Llegamos con tiempo y preferimos esperar en un predio cercano, pero desde temprano intuíamos que iba a hacer un descontrol porque la gente no paró de entrar, era como un chorro de agua que no aflojaba nunca”, le contó a InfoSastre.

   Al igual que en Mendoza, en ningún momento le pidieron la entrada ni tampoco le hicieron un cacheo a medida que iban avanzando hacia la entrada junto a un amigo. Al show ingresaron sobre el horario de comienzo y se ubicaron detrás de las cuatro torres de sonido ubicadas, casi en la mitad del predio denominado “La Colmena”.

   “Yo no voy al saltar frente al escenario, ni hacer el famoso pogo. A mí me gusta apreciar y disfrutar del espectáculo”, aclaró.

   En el momento de los hechos, habían ido a buscar unas cervezas y no alcanzaron a volver al lugar que se les vino la avalancha. “Era como las olas en el mar, ver gente correr, tratando de esquivar, no golpear a nadie y otros que te quieren pasar por encima y te empujan. Son segundos en los que te asfixias y no podés respirar. Fue realmente caótico, triste y lamentable”, recordó cuando recién había empezado el recital e inmediatamente comenzaron a circular los rumores que había gente grave.

   Luego del incidente perdió a su amigo y sin señal en los celulares, recién se pudo reencontrar cinco horas más tarde, una vez que finalizó el recital y de regresó a donde había quedado esperando el transporte, a unas 25 cuadras del recital.

   “Los organizadores fallaron, sabían que estaban ingresando mucha más gente de la permitida y no les importó. Había mucha gente alcoholizada y un gran porcentaje de gente bajo los efectos de drogas ya desde temprano”, señaló y aseguró: “nunca me imaginé que se iba a desbordar así y ahora que lo pienso fue una locura como liberaron la zona, sin ningún tipo de control de nada”.

   Sobre la salida, el periodista oriundo de Carlos Pellegrini, afirmó que fue un caos. “Fue un embudo salir, con mamás con niños muy pequeños en cochecitos o en brazos, gente desesperada, muy irresponsable e impaciente y eso provocó desmanes, corridas y personas que se descompusieron y otras que estaban perdidas. Pero yo, por suerte, logré llegar rápido a la combi, pero tuvimos que esperar casi 3 horas a algunos chicos para volvernos”, describió.

   Tras lo sucedido, Airola puso en duda si asistiría a un próximo recital. “Me gustaría volver, aunque no dejo de pensar que la próxima vez me puede pasar a mí. En esas condiciones no se puede estar, ahí se ve la miseria humana en su máxima expresión”, finalizó.