Las lluvias reactivaron la siembra de girasol y maíz temprano
Las precipitaciones repusieron el agua útil en la cama de siembra y permitieron retomar la implantación de los cultivos. El trigo alcanzó 462.500 hectáreas y mantuvo una evolución mayormente favorable.
Precipitaciones que reanudaron la siembra de girasol y maíz temprano.
El regreso de las precipitaciones modificó el escenario agrícola en el centro norte santafesino y permitió retomar tareas que habían quedado condicionadas por la falta de humedad. El agua acumulada durante las últimas semanas repuso la disponibilidad hídrica superficial y favoreció la continuidad de la campaña gruesa 2026-2027.
De acuerdo con el informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas para el Centro Norte de la Provincia de Santa Fe, correspondiente al período comprendido entre el 30 de septiembre y el 6 de octubre de 2026 y difundido por la Bolsa de Comercio de Santa Fe, las lluvias posibilitaron reanudar la siembra de girasol y maíz de primera, ambos ya en la recta final de implantación.
El agua volvió a los lotes
Las precipitaciones registradas durante los últimos quince días tuvieron un comportamiento heterogéneo, de acuerdo con los milímetros acumulados en cada zona. En gran parte del área de estudio permitieron revertir los escenarios generados por la ausencia de lluvias.
El noroeste provincial, particularmente el departamento Nueve de Julio, recibió los menores registros y allí continuaron observándose cultivos con síntomas de déficit hídrico. Esta variabilidad en las condiciones ambientales incidió sobre las tareas agrícolas y las decisiones vinculadas con la campaña de cosecha gruesa.
El maíz temprano entró en la etapa final
Las lluvias de la semana anterior, sumadas a las precipitaciones débiles del período y a los elevados porcentajes de humedad ambiente, permitieron recuperar el agua útil en la cama de siembra.
Con esa mejora, se reanudó la implantación del maíz de primera, que ingresó en la recta final. En los lotes que ya fueron sembrados se observó un pleno desarrollo vegetativo.
Además, durante la semana se realizaron aplicaciones puntuales de fertilizantes nitrogenados y herbicidas, junto con tareas de monitoreo y control de los lotes.
El girasol también retomó su avance
La recuperación de la disponibilidad de agua útil en superficie permitió reactivar la siembra de girasol, que también se encuentra en su etapa final.
En lotes ubicados en el centro norte del departamento General Obligado, el cultivo se presentó en pleno desarrollo vegetativo, alcanzando el estadio V5, correspondiente al quinto par de hojas verdaderas.
En esos sectores también continuaron las aplicaciones de insumos y las tareas de seguimiento y evaluación del estado de los cultivos.
El trigo mantiene buenas condiciones
El trigo alcanzó una superficie implantada de 462.500 hectáreas y presentó, en términos generales, una evolución favorable. El 96 % de la superficie se encontró en condición buena a muy buena, con lotes calificados como excelentes, mientras que el 4 % restante se ubicó en condición regular.
En algunos sectores, la falta de lluvias registrada previamente generó manchones con cambios de coloración, de verde intenso a verde amarillento. El informe vinculó esta situación con una menor absorción de nitrógeno debido a la escasez de agua útil en los perfiles.
Las lluvias recientes permitieron revertir la falta de humedad en los primeros centímetros del suelo, un recurso especialmente necesario durante las etapas de floración e inicio de fructificación.
No obstante, persistieron diferencias entre regiones. En Nueve de Julio se relevaron lotes afectados por déficit hídrico, mientras que en General Obligado se observaron cultivares en excelente estado y transitando la etapa de grano lechoso.
Hasta el cierre del relevamiento no se detectó la presencia de plagas o enfermedades de consideración, en un escenario que quedó marcado por la recuperación de la humedad superficial y la reactivación de las labores de implantación.
