Chicharrita en Santa Fe: detectan el insecto en maíces de primera

El hallazgo de Dalbulus maidis en lotes del noroeste provincial encendió las alarmas para las siembras tardías. Aunque la incidencia actual es baja, la plaga suma incertidumbre en una campaña con mayor superficie de maíz temprano.

El 50° informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis en la primera quincena de septiembre, mostró un marcado retroceso de la plaga a nivel nacional.

   La aparición de chicharrita del maíz en lotes de primera encendió nuevamente la alerta en Villa Minetti y la zona agrícola del departamento 9 de Julio, en el noroeste de Santa Fe. El monitoreo realizado en los últimos días detectó una incidencia baja, pero la presencia del insecto vuelve a poner el foco sobre el riesgo sanitario de los cultivos tempranos y, especialmente, sobre la intención de siembra de maíz tardío.

Chicharrita: baja incidencia, pero ya está en los lotes

   Desde la zona, el especialista en monitoreo de cultivos Amilcar Martel explicó que la presencia de la plaga no resulta inesperada. “No es novedad”, señaló, porque ya se observaba en lotes barbechados y en maíces guachos de la región.

   La diferencia es que ahora “apareció en los lotes sembrados”, aunque con una incidencia todavía reducida: alrededor de un ejemplar cada 90 plantas. “En toda la zona, probablemente esté presente pero como recién están emergiendo los cultivos se empieza a ver”, sostuvo.

   Martel describió un escenario sanitario particularmente complejo después de las grandes lluvias y de un invierno con temperaturas benignas. “Es un año atípico, con plagas y malezas a full”, afirmó. “No tuvimos heladas y están todas las plagas, ahora apareció la chicharrita”.

   El especialista también mencionó la presencia de roya y de isocas en los trigos. “Se están aplicando por spodóptera”, indicó.

Por qué se había desaconsejado el maíz de primera

   El ingeniero agrónomo Ricardo Mercau, desde Tostado, explicó que la recomendación de evitar el maíz de primera en buena parte de esta zona está relacionada con el comportamiento histórico del cultivo y el riesgo sanitario.

   En la región, señaló que “son muy pocos lugares donde se puede hacer y con mucha variabilidad de rinde”. Por eso, el maíz de segunda o tardío aparece como “la forma agronómicamente más estable” de producirlo en la región.

   La situación se vuelve más delicada después de una campaña anterior con bajos rindes, en la que la chicharrita tuvo incidencia y se registraron pérdidas del 15% al 20%, con lotes que llegaron hasta el 30%. Mercau sostuvo que, por estse motivo, “ya había mala onda” con el cultivo y advirtió que “la aparición de estas noticias no está nada bueno”.

   Con esta detección ahora se puede profundizar la cautela para el próximo ciclo. “Este año la intención de siembra de maíz tardío es muy baja y esto no ayuda en nada”, afirmó.

Por qué los productores sembraron maíz temprano

   A pesar de las advertencias sanitarias y agronómicas, en la zona se modificó la estrategia de implantación. Martel explicó que “casi todo el maíz que se hacía de segunda, pasó a hacerse de primera; hay mucho maíz”.

   La decisión tuvo un componente climático. Aunque la amenaza de la chicharrita era conocida, los productores también contemplaron el pronóstico de un escenario asociado a El Niño y la posibilidad de nuevas inundaciones en los campos.

   “Lo que más aguanta parado en el lote después de una inundación es un maíz, se tomó la decisión pensando en eso”, explicó Martel.

Chicharrita, cogollero y cortadoras: un escenario de presión

   La chicharrita no es el único problema sanitario que enfrentan los maíces de la región. Martel también describió una fuerte presencia de orugas cortadoras en lotes de maíz y girasol, con “mucho daño y muy difícil control”.

   A esto se suma el cogollero, Spodoptera frugiperda. Según explicó, la resistencia de los maíces modificados genéticamente que había permitido controlar la plaga durante años “se quebró el año pasado” y actualmente comienza a observarse desde las primeras etapas del cultivo.

   “Teníamos resistencia hasta hace unos años, pero se quebró el año pasado y ahora desde el inicio todos los maíces empiezan a tener”, sostuvo. La detección se produce desde V2 o V3, cuando “se diluye la protección que tiene la semilla”.

   Por eso, los tratamientos comenzaron a plantearse de manera integral. “Cuando se entra a lote se aplica para todo junto: chicharrita, tratar de frenar un poco cortadora y cogollero”, detalló.

Fuente: Aire Agro