La Rural de Santa Fe pide que el aporte al IPCVA sea voluntario
La entidad santafesina respaldó el proyecto para que la contribución de los ganaderos al IPCVA deje de ser obligatoria. Además, la entidad santafesina exigió mayor transparencia en la gestión de los fondos del instituto de promoción.
La Sociedad Rural de Santa Fe apoya que el aporte al IPCVA sea voluntario y reclama mayor transparencia.
La posibilidad de que el aporte al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) deje de ser obligatorio y pase a ser voluntario es seguida de cerca por el sector ganadero. Desde la Sociedad Rural de Santa Fe consideran que el cambio sería un avance en materia de transparencia y libertad de elección para los productores.
En diálogo con Telefe Santa Fe, Ricardo Argenti, representante de la entidad santafesina, explicó que el reclamo no apunta a eliminar el organismo, sino a que exista una mayor rendición de cuentas sobre el uso de los recursos que aporta el sector.
"No estamos en contra ni propiciamos la disolución del IPCVA. Lo que queremos es que explique en qué utiliza sus fondos y cuáles son los beneficios concretos para todos los productores", sostuvo.
Por qué la Sociedad Rural de Santa Fe apoya el cambio
Actualmente, el aporte al IPCVA es obligatorio para todos los productores ganaderos y, según explicó, asciende a 1.185 pesos por animal faenado, mientras que los frigoríficos también realizan un aporte, aunque de menor magnitud.
El dirigente señaló que muchos productores no perciben un beneficio directo de ese dinero. "Aquellos que realmente vean beneficios, por ejemplo porque venden carne para exportación, seguramente tendrán la voluntad de aportar. Pero quienes no reciben esos beneficios deberían tener la posibilidad de decidir", afirmó.
El reclamo por mayor transparencia
Uno de los principales cuestionamientos de la Sociedad Rural de Santa Fe apunta a la falta de información detallada sobre el destino de los fondos administrados por el IPCVA.
Según explicó, aunque los balances generales están publicados, no ocurre lo mismo con las cuentas analíticas, que permitirían conocer específicamente cómo se distribuyen los recursos.
"Nos dijeron que toda la información estaba en los balances, pero lo que no está publicado son las cuentas analíticas, donde realmente puede verse en qué se gasta el dinero", remarcó.
El dirigente agregó que las sociedades rurales organizan permanentemente jornadas técnicas sobre ganadería de precisión, drones, caravanas electrónicas, sanidad animal y otros temas vinculados a la producción, sin recibir aportes del instituto.
"Que convenzan a los productores"
Para Argenti, si el proyecto prospera, el IPCVA deberá demostrar el valor de su trabajo para conseguir el respaldo económico del sector. "Si el aporte pasa a ser voluntario, tendrán que explicar y convencer a los productores para que contribuyan porque vean un beneficio concreto, algo que hoy muchos no perciben", expresó.
También destacó que el planteo fue canalizado institucionalmente a través de Carsfe y luego de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), entidad que recientemente también formuló cuestionamientos al funcionamiento del instituto.
La preocupación por la caída del consumo de carne
Durante la entrevista, Argenti también analizó la disminución del consumo de carne vacuna en Argentina. Atribuyó el fenómeno principalmente al aumento de precios y al crecimiento del consumo de otras proteínas, como la carne de pollo y de cerdo, que resultan más económicas para los consumidores.
No obstante, sostuvo que la carne vacuna argentina continúa siendo la de mayor calidad y que mantiene un fuerte reconocimiento tanto en el mercado interno como en el exterior.
El problema del stock ganadero
Otro de los puntos que marcó el dirigente fue la reducción del stock ganadero, situación que, según afirmó, impacta directamente sobre los precios y limita la producción.
Además, explicó que recuperar ese stock demanda tiempo y fuertes inversiones, ya que el ciclo productivo de la ganadería es largo. "Preparar un novillo para llegar al mercado lleva aproximadamente dos años. Aunque hoy existen sistemas que aceleran el engorde, sigue siendo un proceso largo que requiere inversión y planificación", concluyó.
Fuente: Uno Santa Fe
