Trigo: la siembra llegó al 55 % y las lluvias frenaron las máquinas
El centro-norte santafesino completó más de la mitad de la implantación del cereal con óptima germinación. Las precipitaciones del fin de semana paralizaron los trabajos y ralentizaron el cierre de la cosecha gruesa.
Lote con trigo, con muy buena germinación - emergencia, variedad ciclo largo, en el sur del departamento Castellanos.
La campaña fina 2026 continúa tomando forma en el centro-norte santafesino con un dato alentador: el cultivo de trigo alcanzó el 55% de avance de siembra y presenta una germinación y emergencia que, en términos generales, fue calificada de buena a excelente por los especialistas.
Según el informe semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA), las sembradoras mantuvieron un ritmo constante durante la tercera semana consecutiva de trabajo, favorecidas por una muy buena disponibilidad de agua útil tanto en la cama de siembra como en los perfiles de los suelos. Sin embargo, las precipitaciones registradas durante el fin de semana obligaron a interrumpir las labores hasta que mejoren las condiciones ambientales.
Durante el período comprendido entre el 3 y el 9 de junio, el clima presentó marcadas variaciones. La semana comenzó con estabilidad, cielo despejado y temperaturas moderadas, pero desde el sábado se registraron lluvias de variada intensidad que se extendieron hasta el domingo. Posteriormente, predominaron las lloviznas, la alta nubosidad, las nieblas y elevados porcentajes de humedad ambiente.
Los registros térmicos oscilaron entre mínimas de 6 a 17 grados y máximas de 16 a 26 grados, condiciones que influyeron en el desarrollo de las distintas actividades agrícolas.
Para la campaña triguera se estima una intención de siembra de 450.000 hectáreas, cifra que representa una reducción del 10% respecto del ciclo anterior, cuando se implantaron 500.000 hectáreas. No obstante, el informe advierte que esta proyección podría modificarse de acuerdo con la evolución climática y las decisiones productivas que adopten los agricultores en las próximas semanas.
La disminución proyectada sería más marcada en el norte provincial, donde los elevados registros de lluvias, el estado de los terrenos y las dificultades para realizar labores en fechas óptimas condicionan la implantación del cereal.
Mientras tanto, la cosecha gruesa continúa avanzando. La recolección de soja tardía alcanzó un progreso del 85% en la región, con rendimientos que oscilaron entre 20 y 24 quintales por hectárea en la mayoría de las zonas, aunque se registraron máximos de entre 33 y 35 quintales y casos puntuales que llegaron a los 48 quintales por hectárea.
En maíz tardío, los primeros resultados de cosecha fueron considerados muy alentadores. El cereal mostró un estado general favorable, con el 95% de los lotes clasificados entre buenos y muy buenos. Por su parte, el sorgo granífero mantuvo rendimientos promedio de entre 40 y 55 quintales por hectárea.
El algodón, en tanto, continúa atravesando dificultades. La cosecha avanzó lentamente debido a la elevada humedad de los suelos y las lluvias volvieron a paralizar los trabajos en algunas zonas. Además, persiste la presencia del picudo algodonero y se registran pérdidas por deterioro de la fibra.
De cara a la próxima semana, los pronósticos anticipan una mejora gradual de las condiciones meteorológicas, con disminución de la nubosidad, estabilidad y temperaturas que tenderían a descender levemente. Este escenario permitiría retomar las tareas agrícolas y dar continuidad a la siembra de trigo, una de las principales apuestas productivas para la campaña fina 2026.
