Trigo en marcha: Santa Fe proyecta 450.000 hectáreas para la fina
La Bolsa de Comercio de Santa Fe confirmó el inicio de la campaña fina de trigo 2026 bajo óptimas condiciones de humedad. En paralelo, la cosecha gruesa entra en su etapa de definiciones con realidades dispares según el cultivo.
Comenzó la campaña de cosecha fina 2026, con una intención de siembra de trigo de 450.000.
El centro-norte santafesino dio por comenzada la campaña de cosecha fina 2026. Favorecida por una excelente disponibilidad de agua útil tanto en la cama de siembra como en las reservas profundas de los perfiles, se puso en marcha la implantación de los primeros lotes de ciclo largo.
Para este año, la intención de siembra de trigo se ubica en 450.000 hectáreas. La cifra representa una caída del 10% en comparación con las 500.000 hectáreas del ciclo previo. Este retroceso se acentúa en el norte provincial, donde los excesivos montos pluviométricos recientes complicaron la preparación de los lotes en las fechas óptimas.
La soja define la campaña gruesa
La soja temprana cerró la semana con un avance del 94% a nivel regional, con una evolución intersemanal de 9 puntos. La cosecha finalizó en las zonas sur y centro del área de estudio, mientras que en el norte santafesino retomó ritmo constante tras haber estado muy afectada por las precipitaciones de los últimos 27 días. La campaña cubrió 1.070.000 hectáreas, un 3% superior al ciclo anterior. Los rendimientos promedio oscilaron entre 24 y 26 qq/ha en los mínimos y entre 38 y 48 qq/ha en los máximos, con resultados puntuales de hasta 58 a 60 qq/ha.
La soja tardía avanzó a buen ritmo durante la semana con actividad en todos los departamentos del área de estudio, alcanzando un progreso del 50% con una evolución intersemanal de 15 puntos. La superficie implantada fue de 595.000 hectáreas, prácticamente igual a la del ciclo pasado. Los rendimientos promedio se ubicaron entre 20 y 24 qq/ha en los mínimos y entre 30 y 35 qq/ha en los máximos, con resultados puntuales de hasta 48 qq/ha.Maíz tardío en excelente estado y caída en sorgo
El maíz tardío consolidó una superficie definitiva de 89.000 hectáreas. Si bien quedó 1.000 hectáreas por debajo de las proyecciones iniciales, la cifra supera en un 25,8% a las 66.000 hectáreas del año anterior. Beneficiado por lluvias oportunas, el 95% de los cuadros se encuentra en estado "bueno a muy bueno" (con sectores excelentes), un 4% se evalúa de bueno a regular y solo un 1% permanece en mala condición.
Por el contrario, el sorgo granífero cerró su campaña de siembra con 120.000 hectáreas, acusando una baja del 10% respecto a las 132.450 hectáreas del ciclo previo. La trilla avanzó en el centro y sur, e inició sus primeros movimientos en el norte, sosteniendo rendimientos estables de entre 40 y 55 qq/ha.
El algodón y el arroz sufren las demoras clínicas
El panorama sanitario es complejo para el algodón, que ya arrastraba una reducción del área sembrada de entre el 22% y el 24% (alcanzando 106.100 hectáreas). Los retrasos en la recolección provocaron el deterioro de la fibra y los rendimientos máximos sufrieron el impacto de las adversidades climáticas, promediando entre 1.600 y 1.800 kg/ha. Adicionalmente, se prevé el abandono de numerosos lotes debido a ataques del picudo algodonero, tras no haberse realizado los tratamientos a tiempo.
En tanto, el arroz largo fino avanza de forma muy lenta y pausada. En el departamento San Javier, las reiteradas precipitaciones interrumpieron las labores de forma constante, logrando hasta el momento rindes de 6.000 kg/ha. En el departamento Garay, bajo un escenario climático similar, los promedios se posicionan en los 6.900 kg/ha.
Balance de suelos de cara al invierno
A nivel geográfico, los doce departamentos que componen el área de estudio (Nueve de Julio, Vera, General Obligado, San Cristóbal, San Justo, San Javier, Garay, Castellanos, Las Colonias, La Capital, San Martín y San Jerónimo) muestran una paulatina recuperación en los sectores altos y medios. Esto responde a una mejora constante de la tasa de infiltración de los suelos, un factor clave que terminó de moldear los resultados de la cosecha gruesa y que mantendrá bajo estricto condicionamiento el desarrollo final de la recién iniciada campaña fina.
