Ley de abejas en Santa Fe: buscan proteger a un insecto clave

Un proyecto presentado en la Legislatura santafesina busca crear un programa provincial de protección integral de las abejas y otros polinizadores. La iniciativa cobra especial relevancia: Santa Fe produce el 15% de la miel que Argentina exporta al mundo.

La Provincia tendrá su propia ley para proteger a las abejas y la miel.

   Las abejas podrían tener su propia ley en Santa Fe. Un proyecto presentado en la Legislatura provincial propone crear el Programa Provincial de Protección Integral de las Abejas y otros Polinizadores, una iniciativa que apunta a preservar las especies que habitan la región, restaurar hábitats y reducir los factores de riesgo ambiental que amenazan a uno de los insectos más importantes para el ecosistema y para la economía provincial.

   El impulsor del proyecto es el diputado provincial Carlos del Frade, del Frente Amplio por la Soberanía, quien subrayó que la propuesta "está planteada desde lo ecológico, orientada hacia una producción que no dañe el ambiente y que beneficie a los pequeños emprendedores". Más allá de la dimensión productiva, el proyecto reconoce el rol ecológico fundamental de las abejas como polinizadoras y su importancia para la biodiversidad del territorio santafesino.

Santa Fe, potencia mundial en miel

   Los números justifican la iniciativa. Argentina exporta el 7,8% de toda la miel que sale al mundo, y en 2024 Santa Fe aportó el 15% de ese total, según datos del Ministerio de Desarrollo Productivo provincial. Casi tres cuartas partes de la miel santafesina que se exporta tiene como destino Estados Unidos, mientras que el resto se distribuye entre Alemania, España, Japón, Bélgica, Suiza, Países Bajos y Reino Unido. Proteger a las abejas es, en definitiva, proteger una cadena de valor que genera divisas y trabajo en toda la provincia.

Diversidad de especies a lo largo de la provincia

   Santa Fe alberga distintas especies de abejas según la zona, explicó Graciela Rodríguez, referente del Programa Apícola del INTA. En el sur, dominado por el desarrollo agrícola y un clima más templado, la oferta floral para las abejas melíferas se concentra en las épocas de cultivos. En el norte, la mayor presencia de bosques nativos favorece tanto a las melíferas como a las abejas nativas sin aguijón. La abeja melífera, vale aclararlo, no es autóctona: llegó de Europa hace años y se adaptó a los distintos ambientes de la provincia.

Una especie en peligro por la pérdida de hábitat

   El proyecto legislativo cobra especial relevancia ante un diagnóstico preocupante. Mariana Mazzei, investigadora del Conicet y de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNR, advirtió que las abejas "están en peligro porque sus hábitats desaparecen todo el tiempo, cada vez que se extiende la frontera agropecuaria". La crisis de polinizadores silvestres es una realidad global que Santa Fe no puede ignorar. El programa también beneficiará indirectamente a las especies nativas, que podrían verse afectadas por enfermedades o patógenos al compartir flores con las melíferas.

Cómo ayudar desde casa

   Las ciudades también pueden ser aliadas de las abejas. Una medida concreta y accesible para cualquier vecino es incorporar flores que produzcan néctar en balcones y jardines, eligiendo plantas de distintos tamaños para atraer abejas de todo tipo. Lantanas, salvias, lavandas y alisos son algunas de las especies recomendadas por los especialistas. "También es clave tener flores todo el año, porque las abejas necesitan estar comiendo todo el año", explicó Mazzei. Pequeños gestos que, sumados, pueden marcar una diferencia real para la supervivencia de una especie que sostiene buena parte de la producción alimentaria del planeta.

Fuente: Uno Santa Fe