Con advertencias, el campo y la agroindustria celebran las retenciones 0

Productores, dirigentes y agroexportadores respaldan la medida, pero ponen la lupa en algunos puntos contraproducentes.

El campo y la agroindustria celebran las retenciones cero, pero lanzan advertencias.

   El anuncio del Gobierno de aplicar retenciones cero para todos los granos y subproductos hasta el 31 de octubre -o hasta que las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) alcancen los US$ 7.000 millones, lo que ocurra primero- generó reacciones mixtas pero mayormente positivas entre los productores rurales, la agroindustria y los exportadores.

Sociedad Rural Argentina

   Nicolás Pino, presidente de la SRA, saludó la medida como “una buena noticia” que abre la puerta a eliminar lo que considera “el impuesto más invasivo”. Sin embargo, expresó que las medidas temporales generan injusticias para quienes vendieron sus granos hace algunas semanas, cuando aún existían retenciones. Pidió que la retención cero se convierta en algo permanente.

Federal Agraria Argentina

   Desde FAA se señaló que muchos pequeños productores ya realizaron ventas antes del anuncio, por lo que no podrán beneficiarse de la medida. También manifestaron inquietudes por los costos de alimentación animal, insumos agrícolas y estructuras que, aunque no estén gravadas directamente, se resienten cuando los granos bajan las retenciones.

Agroindustria y exportadores

   La Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) expresó respaldo, aunque con cautela: “apoyamos toda medida que implique eliminar las retenciones aunque sea temporal”, pero pidiendo claridad sobre plazos, mecanismos operativos y condiciones.

Críticas, riesgos y condiciones

* Temporalidad y previsibilidad: Muchos dirigentes coinciden en que medidas que duran poco tiempo generan distorsiones. La falta de previsibilidad puede perjudicar la planificación de inversiones, la compra de insumos, el financiamiento de campañas agrícolas, etc.

* Asimetrías: Los productores que guardaron sus granos se benefician más que quienes ya vendieron. Eso crea diferencias entre distintos actores del mismo sector.

* Condiciones exigidas: Para acceder al beneficio, los exportadores deberán liquidar al menos el 90% de las divisas de las operaciones dentro de los tres días hábiles después de presentar la DJVE. Si no se cumple, se aplicará la alícuota anterior. Eso impone una presión fuerte sobre la logística financiera y puede generar tensiones operativas.

* Límite económico (tope de US$ 7.000 millones): La medida caduca si se alcanza ese monto de DJVE antes del 31 de octubre. Eso puede generar una carrera interna para exportar, distorsiones sobre cuándo embarcar o declarar ventas, y cierta urgencia que podría afectar los márgenes.

Implicancias políticas y de mercado

* Política cambiaria: Una de las motivaciones declaradas por el Gobierno es aumentar la oferta de dólares, aliviar la presión sobre la cotización oficial y reforzar reservas del Banco Central.

* Contexto electoral: La medida coincide con un período previo a las elecciones nacionales de octubre, lo que lleva a algunos actores a interpretarla también como un gesto político, en busca de apoyo del área rural y de los exportadores.

* Expectativas de inversión: Si bien la medida es bienvenida, productores mayores y agroindustriales advierten que sólo así no alcanza: requieren señal más duradera para planificar campañas agrícolas, modernización tecnológica, y cadenas de valor agregado.

Fuente: ECOS365