Cuál es la cifra megamillonaria que el trigo no aportará este año
Hay muchas probabilidades que la campaña triguera no sea tan favorable como el año pasado, algo que repercutirá en el flujo de divisas. Lo explica el economista Juan Manuel Garzón, de Fundación Mediterránea.
Cuál es la cifra megamillonaria que el trigo no aportará este año
Es muy probable que el ciclo 2022/23 de cultivos de invierno, particularmente de trigo, no sea tan favorable como el del año pasado. Esa es la conclusión que realizó el economista del IERAL, Juan Manuel Garzón, en un informe en el que además le pone números concretos al flujo de dinero que pueda dejar de ingresar.
Hasta el momento se sabe que la producción se ubicará un escalón por debajo por menor área sembrada y muy posiblemente también por caída de rindes medios. Respecto del área implantada, todas las fuentes de información coinciden en un importante ajuste de superficie, de entre 600.000 hectáreas (-9% ia., Bolsa de Cereales de Buenos Aires) y un millón de hectáreas (-14,5% ia., Bolsa de Comercio de Rosario).
Como la siembra arrancó y continuó durante varias semanas con escasas reservas de agua y condiciones climáticas poco favorables, el estado de los cultivos no es el óptimo y se muestra desmejorado respecto del año pasado. “Según los relevamientos periódicos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el 18% de la superficie sembrada con trigo estaba en condición excelente / buena al 11 de agosto, cuando para la misma fecha del año pasado este porcentaje era del 47%”, indicó el informe.
Debe advertirse también que, en un contexto de falta de agua y elevados precios de fertilizantes, el retorno esperado de este tipo de aplicaciones se ve reducido y por tanto “es probable que la tecnología aplicada al cultivo en esta campaña no se encuentre al mismo nivel del año previo”.
Además de la caída de superficie, la campaña tendrá un rinde medio que quedará probablemente por debajo del logrado en el ciclo previo, que además fue muy bueno (3,3 ton / hectárea). Dada la menor superficie y suponiendo un rinde medio que ajusta un 5%, la producción podría estar ubicándose en un rango de 3,5 - 4,5 millones de toneladas menos que en el ciclo 2021/2022 (una caída de volúmenes de entre 15% y 20%).
“El saldo exportable se reduciría en magnitud equivalente a la caída de producción, considerando que es altamente probable que el gobierno siga administrando volúmenes exportados (imponiendo restricciones) de forma tal que el abastecimiento al mercado interno sea similar al de este año, que quede fuera del ajuste de la producción”, reconoció Garzón.
Generación de divisas
La generación de divisas depende tanto de volúmenes como de precios. A comienzos de agosto, la exportación llevaba compradas con precio cerrado unos tres millones de toneladas de trigo 2022/23. El grueso de estas operaciones se hizo seguramente aprovechando los precios altos del cereal, al coincidir con la invasión de Rusia a Ucrania. “Pero el resto del saldo exportable, entre 7,5 y 8,5 millones de toneladas de trigo, se comercializará a los precios de próximos meses y también a valores del 2023, que en todos los casos se ubican hoy en niveles por debajo de los excelentes precios observados en los meses de mayor intensidad e incertidumbre del conflicto bélico en la Europa del este”, advirtió el experto.
Y concluyó: “de acuerdo a proyecciones propias, el trigo 2022/23 podría estar generando un flujo de divisas del orden de US$ 3.900 millones, lo que marcaría un retroceso de US$ 800 millones respecto a lo que se estaría logrando en el ciclo 2021/22, que está en su etapa final y cerrando en el orden de los US$ 4.700 millones”. Al respecto, admitió que esa caída en el ingreso de dólares se sentiría fundamentalmente en el 2023 considerando que, en las primeras semanas de comercialización del trigo nuevo, las operaciones que se observen probablemente sean aquellas logradas vía compras adelantadas y por tanto las que se cerraron en términos relativos a los precios más altos.
Fuente: ECOS 365
