Sequía y altas temperaturas: “el impacto es muy fuerte para los cultivos”

Lo aseguró el ing. agrónomo del INTA Carlos Pellegrini, Gustavo Almada. Anticipó una campaña con bajos rindes para el maíz y estimó un recupero en la soja con las lluvias pronosticadas. A pesar de la crítica situación del agro avizora una mejora para febrero.

Sequía y altas temperaturas: “el impacto es muy fuerte para los cultivos”.

   La intensa ola de calor y la prolongada sequía en la región profundizan el impacto en la zona productiva del centro del país. A la espera de las anunciadas lluvias que traerían algo de  alivio, las proyecciones no son las esperadas en aquellos cultivos en el centro oeste santafesino que se encuentran en pleno proceso de desarrollo, que es cuando más agua necesitan.

   “En todo el departamento San Martín, noviembre tuvo lluvias por encima de los promedios después de la salida de un invierno difícil. Fueron muy beneficiosas porque permitió que las etapas iniciales del cultivo de cosecha gruesa se desarrollaran sin falta de aguas, sobre todo los maíces sembrados en septiembre. Pero el problema se planteó con las escasas precipitaciones de diciembre (31 mm), un mes que tiene un promedio histórico entre 120-130 milímetros”, explicó Gustavo Almada, jefe de la Agencia de Extensión Rural del INTA Carlos Pellegrini.

   En diálogo con InfoSastre, el ingeniero agrónomo afirmó que no solo se acentuó la falta de lluvia sino que las temperaturas extremas profundizaron la situación hídrica de los cultivos de soja y maíz y dejaron un panorama muy complicado. “Prácticamente pasamos un mes de sequía y de mucho calor, por lo que el impacto es muy fuerte para los cultivos”, aseguró.

   “Esta sequia afecta al maíz en el llenado de grano. Se formo la espiga, se formaron los granos pero con este estrés hídrico le está impidiendo que las espigas se llenen de granos. Eso va a producir una merma importante de rendimientos”, confió aunque aclaró que puede variar dependiendo de la zona y la calidad de los suelos.

   Tras la recorrida por los campos de la región durante la semana pasada, los profesionales observaron que en los suelos de menor actitud agrícola los maíces se están secando. “En aquellos lotes que se asignan para tambos o feedlot, se anticipó el picado de maíz”, puntualizó y detalló que la granizada caída en diciembre afectó una superficie de unas 30 mil hectáreas de los distritos San Jorge, Sastre y San Martín de las Escobas.

   Por otro lado, Almada se refirió al estado de la soja de primera. “En este momento están en floración y formación de chaucha, pero con estas agobiantes temperaturas y la falta de agua, no les permite desarrollarse en altura, incluso en algunos lotes no se pudo cerrar el surco”, indicó.

   A pesar del panorama poco alentador, el jefe de la AER INTA de Carlos Pellegrini, admitió que todavía le quedan algunas chances con los pronósticos de lluvia que pondrían fin a la ola, que vendrían con una semana de precipitaciones y un descenso de las marcas térmicas. No obstante, dijo: “puede haber un recupero con estos pronósticos, pero ya perdió parte del potencial de rendimiento”.

   En tanto, el escenario es completamente diferente para la soja de segunda. “la que está sembrada sobre trigo, aún está muy chiquita en estado vegetativo, y con estas lluvias anunciadas, se va a recuperar muy bien como así también los maíces de segunda”, deslizó.

   Consultado por el estado de las pasturas para los productores lecheros, Almada señaló que la sequía retrasó el crecimiento del forraje. “Ante la falta de agua, la planta no puede acumular materia seca en la cantidad que se espera para este momento. Con tanto calor, las pasturas pierden calidad nutritiva y menos volumen de forraje”, resumió aunque dejó optimismo: “se van a recuperar”.

   Por último, recomendó una buena dotación de agua para los animales sobre todo en estos días de temperaturas sofocantes, teniendo en cuenta que un animal consume entre 100 y 120 litros de agua diarios. “El estrés térmico al que están sometidos los animales en muy importante, por lo que es necesario prestar mucha atención para que no les falte agua”, apuntó.

   Y, para finalizar sostuvo: “las lluvias que se prevén permitirán recargar los perfiles pensando en lo que se va a sembrar durante febrero y marzo”.