Lechería: “aprovechar a sanear”

En INTA Rafaela aborda la cuestión del saneamiento del rodeo como tarea importante en cualquier coyuntura pero imprescindible en el actual ciclo de precios.

   La actual coyuntura de la lechería argentina requiere una serie de planteos por parte de los productores a fin de ser más eficientes en los procesos y poder permanecer en la actividad. Resultan imprescindibles para sobrellevar este ciclo adverso de precios, pero son los que deberían estar presentes también en las épocas de bonanza: optimizar la producción de forrajes propios, planificar el uso de reservas, concentrados y alimentos adquiridos, optimizar la eficiencia reproductiva, planificar el gerenciamiento de los costos fijos y los retiros para la familia. 

   Un esquema sanitario que optimice la sanidad del rodeo contribuye en forma importante a la eficiencia de un establecimiento lechero. Tener un rodeo sano es más económico que tener vacas que sufran abortos, que sean una fuente de contagio de enfermedades infecciosas, que expresen lactancias por debajo de su potencial  genético y del nivel de alimentación que reciben, que produzcan leche con malos índices de calidad, que posean cuartos de ubres perdidos que requieren gastos continuos de tratamientos y una mayor dedicación de atención por parte del personal. 

Sin brucelosis ni tuberculosis

   Es el momento, entonces, de acelerar las tareas pendientes relativas a los Programas Nacionales de Control y Erradicación de Brucelosis  y Tuberculosis Bovina (TB). Estos programas tienen en la provincia de Santa Fe sus propias particularidades, con pautas sanitarias específicas por zonas (Brucelosis, Resolución 497/2002 y Tuberculosis, Resolución 949/2012).

   Los índices provinciales de brucelosis a nivel de los rodeos lecheros reflejan una prevalencia inferior al 1%, lo que indica el amplio esfuerzo realizado por los productores santafesinos contra esta enfermedad, pero para el caso de la TB los niveles de decomiso en frigorífico revelan una prevalencia cuatro veces superior a la media nacional. Es en esta enfermedad en la que tenemos que concentrar los esfuerzos, ingresando en saneamiento continuo a todos los rodeos que aún no tengan el libre de la enfermedad, descartando todos los animales positivos a la prueba de tuberculina.

   Aquellos establecimientos que han sido acreditados como libres de estas enfermedades tienen que extremar las medidas de control para sostener el estatus sanitario alcanzado.

Sin mastitis

   La sanidad de la ubre repercute directamente en el pago que se obtiene por calidad de leche. Conocer el número de cuartos mamarios afectados y las bacterias presentes causantes de estas mastitis, permite determinar los pasos a seguir en los tratamientos y medidas a ejecutar. 

   Ante cuadros de mastitis crónicas o aquellas causadas por gérmenes muy difíciles de controlar, el refugo o descarte de los animales afectados no sólo es necesario para preservar la salud de las demás vacas del rodeo; sino también permite liberar superficie de pastoreo y disminuir gastos de alimentación, contar con mayor atención del personal que puede destinarse a mejorar el desempeño de la crianza de terneros, cría y recría de vaquillonas. El manejo esmerado disminuye las pérdidas por mortandad, favorece  la ganancia de peso y la posibilidad de contar con vaquillonas para entorar a los 15 meses de vida. La mejor atención de estas categorías es una verdadera inversión a futuro.

   Los ingresos generados por la venta de animales de refugo permiten solventar los honorarios profesionales y de laboratorio, racionalizar los gastos de tratamientos y representan un ingreso para la caja del productor en la que los valores de los animales de conserva se presentan como favorables.

   Finalmente, la prevención de enfermedades infecciosas por medio de la vacunación, es siempre el método más eficaz y económico. Su alto índice costo - beneficio, indica que no debe discontinuarse.  

   En la próxima síntesis, el equipo del INTA abordará las instalaciones del tambo.